miércoles, 8 de diciembre de 2010

TIEMBLA de Maggie Stiefvater

Buen@s días/ tardes/ noches:

Ya estoy de nuevo por aquí tratando de ganarle el pulso a la cantidad ingente de papeles y apuntes que hay desperdigados por mi escritorio que apenas se ve el pobrecito.

Bueno, hoy me dedicaré a idolatrar hablar de Temblor, sí, ese mismo libro que se ha leído hasta el vecino, sí, exacto, ése mismo.

 

Grace, de pequeña, fue rescatada por un lobo de ojos amarillos cuando una manada la atacó. Desde entonces, Grace ansía fervorosamente ver de nuevo a su lobo de ojos amabarinos. Mientras tanto, un compañero de clase, Jack Culperer muere atacado por los lobos. Y ahí, su lobo se transforma y ¡oh dulce destino! se convierte en un chico guapo, dulce y educado. Pero el lobo no será chico para siempre.

Definitivamente, podéis arrojarme tomates por este resumen.

PASEMOS A ARRODILLARNOS Y REZAR A MAGGIE

He encontrado diversidad de opiniones sobre este libro. Que si es cursi, hortera, romanticón, predecible y otros que al igual que yo, le hicieron un pedestal –y eso con Temblor, porque no me atrevo a hablar de Rastro-. Pues os daré la razón a los agnósticos, sí es cursi, hortera, romanticón y terriblemente predecible. Pero MOLA  y mucho.

Si juzgamos a Temblor superficialmente, pues sí, amoríos sobresaturados de azúcar, juramentos de amor hasta la muerte y ñoñerías varias. Pero Stiefvater lleva las cursiladas a un nivel superior. El tipo de pastelerías que te hacen suspirar y no vomitar. Porque Sam y Grace son la típica parejita que te parece “súper mona y súper dulce”.

¿Y por qué? Bueno, creo que es debido a la carga de sentimentalismo que le confiere la señorita Stiefvater. Ella sabe como hacer que un beso te deje sin aliento, que una declaración de amor te haga llorar –sí, llorar- ella sabe como hacerte suspirar.

Pero ahí no acaba la cosa, Temblor no sólo trata de lobos y una historia de amor preciosa. Maggie se luce con sus personajes. ¿Creíais que todo eran Hijas del Drama? Hombre, pues sí, pero desde luego, Grace tiene mucha más personalidad que otras que yo me sé. ¿Creíais que todos eran tíos buenorros sin personalidad? Pues no, todos no. Que se lo digan a Sam –Sam, deja a Grace y cásate conmigo-. Te quiero Sam. Sam narra una historia dramática y cruel. Sam es un sentimentalista, sí, pero es que es taaaaaaan mono –nótese mi tono de fangirl-. Medio humano, medio bestia, poético, encantador, divertido, irónico, profundo hasta límites insospechados. Una MARAVILLA de hombre/ lobo.

En resumen, bellamente escrita, unos personajes inolvidables, una historia sencilla pero hermosa, un glorioso crescendo final, Sam, Sam, Sam, Sam y mil veces Sam, una ambientación que baila entre lo frío y lo helado, una carga de dramatismo inusitada en una novela juvenil. ¿Más razones? Sam, Sam y Sam.

Cosas malas… pues hay unas cuantas. El argumento principal flojea a ratos, hay alta dosis de zoofilia en las 70 primeras páginas, un final predecible y precipitado, una Grace que se ponía pedante. Una promesa de gran acción que se queda en vacío.  Bah. Pero que importa, Sam y Grace lo compensan con creces. Son fallos nimios que son casi irrelevantes. Es demasiado bello para juzgarlo por tonterías. De verdad, que sí.

VEREDICTO:

Definitivamente esto tendría que terminarse AQUÍ. Pero oye, que ser escritor es una profesión y se tienen que ganar el pan de cada día como todo hijo del vecino. Temblor es romántica, divertida, abismalmente triste, dramática, sencilla, profunda, bonita. Temblor merece un hueco en las estanterías, un altar de oro, un pedestal férreo, ¡Temblor merece ser santo de vuestra devoción!

7 comentarios:

Estela dijo...

Jooo, ahora me han entrado muchas más ganas de leerlo >.<
Qué reseñaza, me ha encantado de verdad! :)
Espero poder comprármelo pronto, que hace demasiado tiempo que lo quiero! T.T
Un besiiin!

E.

Arien dijo...

Lo acabo de leer y me encanto.
Todavia tengo el sindrome post-Temblor, tendre que digerirlo bien antes de hacer la reseña.
Cuidate.
Ciao.

Jorge dijo...

NO leas la continuación. Repito, NO LEAS LA CONTINUACIÓN. Porque del altar la metes en la hoguera. El ejemplo perfecto de una historia que NO debería continuar. El libro tal como está es casi perfecto. Sobre todo ese final frío, triste, sensible y hermoso (se utiliza poco esta palabra, pienso). Y por fin dos personajes principales que no se merecen un par de hostias cada dos páginas.

Mi escena, en la librería. Deformación profesional.

Leyna dijo...

Me encantó este libro, al igual que su continuación *O*

Tengo unas ganas tremendas de que se publique su continuación ^^

¡Besotes! =)

Soycazadoradesombrasylibros dijo...

la primera parte es una gozada¡¡pero la segunda¡ese si que he oido mas cosas malas que buenas;)pero me gusta como a Grace la encantan los lobos como poco a poco Sam,se nos muestra tal y como es...me encanta¡¡

Elizabetha Souvre dijo...

Te juro que em he dedicado toda la noche a leer tus reseñas y las cosas que odias (tambien odio crepúsculo) y no me he podido parar de reir, a veces a carcajadas!!!....eres realmente una genialidad con patas!!!

Te felicito...realmente NOTABLE...adoro totalmente tu tono "políticamente incorrecto", gracias a Dios existen mas locos e este mundo...

=)

LIZ

Anónimo dijo...

Pues al parecer, soy la única que lo ha odiado, que ha creído que los momentos románticos eran de todo menos románticos, pero bueno, para gustos.. ¿Colores?

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