lunes, 11 de febrero de 2013

Plain Kate: chicas sin sombra y gatos parlantes de Erin Bow

Sacad el confeti, desembotellad el buen champán, meteos los matasuegras a la boca, dancemos en círculo.

Os presento una joyita soterrada por tantos romances juveniles descafeinados. ¡Chan, chan!

Este es el libro que se puede juzgar por su portada.

Plain Kate vive en un mundo de supersticiones y maldiciones, donde una canción puede sanar heridas y una sombra puede desenterrar la magia más poderosa. Kate es la hija del tallista de su ciudad y por eso conoce todos los secretos de la madera. Pero cuando su padre fallece y un brujo aparece por las calles y cuya magia es más oscura y más profunda que cualquier noche que Kate hubiese podido soñar, su mundo estará a punto de cambiar.

ASDFGKLRNGLNFLKFNWLKEFNWLEKFNKL. ¿He dicho ya que este libro va de chicas sin sombra y uno de los mejores gatos parlantes de la historia de la literatura? Y no sólo eso, ni de lejos es sólo eso. Erin Bow ha creado un mundo que merecería una película de dos horas de Ghibli Studio. Hace mucho, mucho, mucho tiempo que no me topaba con una novela de fantasía que fuese tan mágica, tan bonita y tan, tan triste.

At night the fog was thick and full of light, and sometimes voices.

Por la noche la niebla era espera y llena de luz, y a veces llena de voces.

He adorado todas y cada una de las páginas de este libro. Plain Kate es un cuento oscuro y desolador con reminiscencias del folclore ruso. Además, ve destinado a un público de entre 10 a 13 años, pero creo que es una calificación errónea, no sólo por sus escenas bastante visuales y bastantes sangrientas pero oye, yo leía a Poe con 11 años y heme aquí sino porque creo que es el libro idóneo para absolutamente todas las edades. 9 o 99, ¿quién no adora los cuentos de hadas?

a_girl_and_her_cat_by_bo_tan-d5ojzhj

Llevaba el corazón en un puño durante todo lo que duró el libro. ¿Sabéis esa sensación de estar leyendo un libro que se siente como enamorarse? Ese fue mi idilio con Plain Kate, fortuito, a escondidas entre libros de texto y desgarrador, desgarrarador porque supongo que también conoceréis esa sensación al estar leyendo un libro tan magnífico que te deje sin respiración y comprobar que quedan apenas cinco paginillas para el final para darte cuenta de que tendrás que decir adiós a todos esos personajes, esa magia, esa trama, esas palabras que te han llenado el corazón casi de golpe, es una de las cosas más dolorosas que existen. Y así fue mi romance con este libro, como un delicioso té que finalmente se acaba.

Vale, de acuerdo, si habéis llegado a leer hasta aquí poniendo los ojos en blanco por mi entusiasmo casi infantil aunque el entusiasmo de un lector es el mejor entusiasmo que existe, es porque lo de los cuentos, las chicas desombradas y los gatos os ha llamado demasiado la atención, right? Dejadme que os diga que este es un libro de fantasía, magia de sangre y palabras, quemas de brujas y multitudes enfurecidas con rastrillos y antorchas. ¿Se os ocurre algo más genial?

Y ahora dejad que le dedique un párrafo entero a Taggle, mi nuevo animal literario favorito. ¿Sabéis lo genial que sería una mezcla de Salem, el gato de Sabrina, y Jiji, el gato en Kiki’s Delivery Service película Ghibli btw? Ese es Taggle. No hay palabras para describir lo muchísimo que me ha enamorado. Un gato parlante podría ser una idea estúpida para un libro como este, pero no, Taggle es prácticamente la esencia, el alma del cuento de la chica sin sombra.

Los libros tristes siempre, siempre, siempre son los mejores libros que pasan por mis manos. Plain Kate no es una excepción. Hay pérdida y soledad y desesperanza y dolor y una nostalgia tan grande como la historia del mundo entre estas páginas. Kate es la clase de protagonista que no se deja amilanar ante nada, pero a la que siempre quieres abrazar, cubrir con una manta y prometerle que las cosas irán bien cosa que lógicamente NO pasa.

And then, because hope will break the heart better than any sorrow, she started to cry.

Y entonces, porque la esperanza rompe el corazón más que cualquier pena, empezó a llorar.

VEREDICTO:

Una portada que hace justicia a lo que esconde su interior, un cuento de magia y desolación, un puñetero gato que habla, unas palabras que agarran el corazón y no lo sueltan.

11 comentarios:

Lu Potter dijo...

Pues no lo conocía, pero con todo lo que te ha entusiasmado tiene que ser maravilloso jaja
Me lo apunto, gracias por mostrárnoslo :)
Un beso.

Anna Gallagher dijo...

Desde luego, sabes cómo vender un libro. No lo conocía, pero creo que puede ser una lectura muy especial, así que va a mi wishlist de cabeza. :)

Clara Cañero Lois dijo...

No lo conocía, pero desde luego me han entrado unas ganas insanas de leerlo. Con una portada así y un gato parlante entre sus páginas, ¿cómo resistirse?

Nina dijo...

OIS! GATOS y magia. yo quiero. yo quiero yo quiero.

Matt dijo...

Los dramas, los buenos dramas, siempre son los mejores libros.
Creo que te haré caso y le echaré un ojo en cuanto pueda, ¡pinta que me va a gustar bastante!

¡Saludos!

cepillos oral b dijo...

No conocía este libro, haber si saco algo de tiempo para leer, me lo apunto en mi lista de cosas pendientes.

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Anónimo dijo...

Hey just wanted to give you a brief heads up and let you know a few
of the pictures aren't loading correctly. I'm not sure why but I think its
a linking issue. I've tried it in two different internet browsers and both show the same results.

My homepage ... food games
Also see my web site: food games

Anónimo dijo...

¿La continuación de Plain Kate se llama Wood Angel o son historias distintas?

Alendax dijo...

Hola, anon.
No, Wood Angel es el mismo libro, pero se trata de la edición británica.
:)

Alba Úriz dijo...

¿Música, magia, arte, chica de las que molan y gatos? Si lo publican, me lo compro. Y sin pensarlo. ¡Que lo publiquen! Me has dejado con los ojazos abiertos y deseosos :3.

Publicar un comentario

Ríe, llora y sopla dientes de león.

Diseño de Marie April para Dientes Leonescos © Todos los derechos reservados